domingo, 28 de diciembre de 2008

Fiesta, un hijo de puta, y música asesina

Si habeis salido alguna de fiesta por la zona de Huertas, en Madrid, sabreis que en cada esquina hay un chino o china vendiendo bocadillos, botellas de agua y refrescos. El caso es que ayer cuando a eso de las 3:30 de la madrugada nos echaron del pub donde estábamos (es que cierran a esa hora) vimos una situación bastante grotesca. Tenía una chinita una caja de cartón donde guardaba lo que vendía y sobre ella tenía también algunas cosas. El caso es que mientras decidíamos donde ir se oyó un fuerte golpe y vimos la caja de cartón salir por los aires y todas las cosas que tenía la chinita se esparcieron por el suelo. Uno que debía ir mamado, un hijo de puta, porque no se me antoja otra forma de calificarlo era el autor de semejante tropelía. No sabemos porqué lo hizo, pero en opinión la china no quería rebajarle el precio de algo y el tio se mosqueó y pateó. El caso es que la pobre chinita se puso a llorar y le metió dos patadas al gilipollas, y el muy cabrón en vez de irse de allí mientras todo el mundo ya le observaba hacer el gañán, le dio un bofetón a la pobre china. En ese momento la gente ya empezó a meterse por el medio, chavales se acercaron y empezaron a recriminarle su actitud al mencionado gilipuertas, que yo calculo rondaría 28 o 30 años, y mientras algunas chicas trataban de consolar a la chinita. No sabemos como acabó la cosa porque ya nos fuimos de allí, pero cada día estoy más convencido de que es un acierto por mi parte no beber alcohol.

Tras el espéctaculo bochornoso, la mitad del grupo se fue a casa y la otra mitad fuimos a otro garito. No volveré allí. Se llama Villa Rosa, y a menos que seais mayores de 35 años no os lo recomiendo. A mi no me gusta pagar por entrar a los sitios, pero para una vez que salgo de cuando en cuando pues tampoco es plan de ponerse quisquilloso. No era un sitio especialmente caro, 8 euros con consumición. pero claro, 8 euros para esa música... "Yo para ser feliz quiero un camión", "para hacer bien el amor hay que venir al sur", "100 gaviotas", "No me mires, no me mires, no me mires"... Aquello nos mataba, nos incitaba a marcharnos, sino nos fuimos antes fue por los 8 euros pagados y por lo que tardamos en tomarnos la consumición. Ya jugábamos a ver si adivinábamos que sería lo próximo. Sonó Camilo Sexto... Pensábamos que eso no empeoraría. Entonces Varo dijo que fijo que lo próximo sería Raphael o El Fary. Maldita la hora. Lo siguiente fue "Torito guapo". Decidimos irnos. Pero lo siguiente en sonar fue Shakira, asique al menos nos quedamos oyendo "Hips don't lie" y cuando terminó, nos fuimos. Para no volver.

1 comentario:

Rocio dijo...

Juanlu, no creo que por emborracharte debas de montar el espectaculo que comentas que protagonizo ese subnormal, eso va en lo gilipollas que sea cada persona.
Y sobre la musica asesina, tampoco creo que este tan mal, es tipica musica de boda, jajaj, ¿o será que yo me divierto con poco?...

Nunca he salido por Huertas, y la verdad es que dudo que vaya alguna vez.